
Levanté la vista en busca de una salida, pero encontré lo que menos queria ver en esos momentos o mejor dicho en la vida. Encontré sus ojos, le encontré a él. Y el me encontró a mi. Me sonrió maleficamente como solo él sabia hacer, haciendo que recorriera por mi espalda un escalofrio. Le odiaba y el a mi me queria, hacer sufrir, por supuesto. Esa persona no sabia lo que es amar, no tenia sentimientos, los habia utilizado y gozado tan poco tiempo a lo largo de su vida, que estos se habian evaporizado. ¿Y su corazón? Estaba tan escondido entre capas de hielo que se habia convertido en eso, en un pedazo de hielo, que no siente, ni vive, era imposible de acceder a él. Y lo sé porque yo lo habia intentado.
Intenté darle amor, cariño, luz, esperanza, pero no fue suficiente. Nunca lo fue.
Seguía mirandome a los ojos y avanzo despreocupadamente para matarme. Estaba un paso de mi, el seguia mirandome, yo ni siquiera me habia movido, a sabiendas de que no importaba donde me escondiera, ni que huyera, él siempre iba a encontrarme. Y lo habia echo.
Dió el ultimo paso que le separaba de mi y yo el que me conducia hacia la muerte.
Ya la podia saborear, sentir... y la verdad es que no era nada agradable. No sé como habia ocurrido, solo habia cerrado los ojos y esperado a que la muerte llegara y ya lo habia echo. Una oscuridad inmesa estaba luchando para aplastarme y lo estaba logrando. Sentía dolor, en todas mis terminaciones, no podia gritar, por lo que supuse que me habia desgarrado el cuello.
Y entonces cuando supé que ya todo iba acabar, susurré las ultimas palabras que creí decirle a esa odiosa persona que habia terminado con mi vida, esa que yo le habia entregado.
-Te amo
Y la oscuridad acabó conmigo.
n n n ¿Como puedes amar aquel que acabo contigo?